
POLÍTICAS PARA LA DIVERSIDAD CULTURAL
La diversidad cultural se ha convertido en algo valioso para las organizaciones que buscan crecer y prosperar. Una política de diversidad cultural no solo enriquece el entorno laboral y comunitario, sino que también promueve el respeto y la comprensión entre individuos de diferentes orígenes. como los diferentes tipos de diversidades que tenemos, como lo es la étnica, la sexual, la religiosa, entre otras. Este enfoque permite a las organizaciones aprovechar experiencias, mejorando así su capacidad para adaptarse.
Las políticas de diversidad cultural están diseñadas para reconocer y valorar las diferencias culturales, creando ambientes inclusivos donde todos los individuos se sientan respetados y valorados. Esto se logra mediante la implementación de prácticas que incluyen el reconocimiento de la diversidad, la promoción de un entorno inclusivo, y la educación y sensibilización sobre la importancia de la diversidad cultural. Además, las políticas de no discriminación aseguran que todos los empleados tengan la oportunidad de contribuir y prosperar sin temor a prejuicios o acoso.
A través del fomento de la participación activa y la adaptación de prácticas organizacionales, estas políticas no solo buscan la inclusión dentro de la organización, sino que también promueven una colaboración efectiva con la comunidad en general. Esto no solo refuerza la cohesión interna, sino que también posiciona a la organización como un líder en la promoción y defensa de la diversidad cultural en la sociedad.

DIVERSIDAD CULTURAL Y ÈTNICA
En 1991, la diversidad cultural y étnica fueron reconocidas en la Constitución Política de Colombia. Este reconocimiento ha dado lugar a normas, políticas y acciones institucionales, los esfuerzos aún son insuficientes para fomentar una cultura de reconocimiento y respeto por las diferencias. Hoy en dia persisten prejuicios y prácticas de discriminación y exclusión social basadas en etnicidad, género, credo, características físicas, culturales y orientación sexual. La atención diferencial es un eje de las políticas culturales, pero la acción pública enfrenta dificultades para asumir sus retos, siendo una limitación clave la falta de información adecuada sobre los grupos social y culturalmente diferenciados.
DIRECTRICES DE LA POLÍTICA CULTURAL:
Fortalecer el proceso de aprobación de los derechos culturales
Promover y fortalecer el enfoque diferencial que contribuya al reconocimiento y respeto de la integridad cultural de los grupos étnicos, comunidades campesinas y urbanas.
Promover el enfoque de acción sin daño, en el que se posibilita la toma de decisiones adecuadas.
Prevenir la discriminacion y la inclusión social.
Adoptar medidas de manera integral que contribuya a la salvaguardia en las diversidades de expresión cultural de grupos étnicos y comunidades locales.
Adoptar directivas y mecanismos adecuados para el sistema nacional de cultura.
Fortalecer la capacidad social de los pueblos y comunidades para la gestión social del patrimonio cultural y la aprobación de las tecnologías modernas.
Promover y desarrollar espacios y procesos de coordinación interinstitucional fomentando las alianzas y la cooperación.

POLÍTICAS DE LA DIVERSIDAD CULTURAL Y LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Las políticas de la diversidad cultural y los pueblos indígenas tienen algo en común, ya que estos se relacionan ya que la diversidad cultural tiene como objetivo el respeto y el valor de las culturas y las culturas indígenas son diversas, esta está consagrada en en la constitución política de 1991. El artículo 70 de la Constitución establece que el Estado debe promover y fomentar el acceso a la cultura de todos los colombianos, en igualdad de condiciones, sin discriminación por razones de raza, origen étnico, religión, lengua o género.
La diversidad cultural en esta se habla insistentemente de pluralismo cultural, estas culturas híbridas y sincretismos culturales sobre el derecho a la diferencia y de las políticas culturales en donde se debe respetar la diversidad y promover el entendimiento entre culturas. La Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, adoptada por la UNESCO, afirma que la diversidad cultural debe expresarse en las políticas de pluralismo cultural para la inclusión y participación de todos los ciudadanos.
Fuente: https://www.unesco.org/es/legal-affairs/unesco-universal-declaration-cultural-diversity

POLITICAS DE LA DIVERSIDAD SEXUAL
La Política Pública en diversidad sexual y de género que se está presentando es resultado de un proceso que está experimentando una nueva oportunidad para avanzar en la construcción de una sociedad más respetuosa, más incluyente de aquellas personas que por su orientación sexual o identidad de género diversa han estado excluidas de su ejercicio como ciudadanos. debemos aprender a respetar y aceptar aquellas personas que por mas que no se identifiquen como femenino o masculino debemos respetar su creencia a que tipo de sexualidad y como se identifique, ya sea el, ella o elle, debemos respetar este tipo de identidades, para que así podamos transformar un mundo lleno de respeto y aceptación y dar prioridad a aquello que no comprendemos desde una lógica de la diferencia como amenaza y que por ello a veces, actuamos y justificamos su discriminación y exclusión.
Conversar, suspender prejuicios, debatir en talleres y espacios grupales, escuchar múltiples voces, vincularnos con las comunidades, las instituciones educativas, las administraciones municipales, fortalecer redes interinstitucionales y potenciar comités, entre otras acciones, han sido las estrategias para construir colectivamente una política incluyente respetuosa de la diversidad desde un enfoque territorial, étnico, de género y generacional; así mismo, poder desentrañar las interseccionalidades que históricamente han generado desigualdades y asimetrías, por ejemplo, ser mujer lesbiana, negra, indígena, rural o pobre. Problematizar estas subalternidades, no sólo ha sido parte de nuestra experiencia metodológica, sino que también nos convocan repensar el tema de los derechos humanos en una perspectiva de universalidad, integralidad y también de especificidad; teniendo claro que este ejercicio de promoción de ciudadanía y garantía de derechos no es un asunto que compete sólo aquellos-as que se auto reconocen o perciben como personas gays, lesbianas, bisexuales, trans e intersex (LGBTI).